En el artículo de hoy, quiero hablarte sobre el ciclo menstrual. Y lo hago con un objetivo claro, el de acabar con los mitos que llevamos años creyéndonos y que hemos llegado a normalizar, como parte de ser mujeres. Porque hay mucha confusión alrededor de lo que debería ser un ciclo normal, y demasiada normalización de síntomas que, en ningún caso, deberían ser normales.

¿Sabes además que tu ciclo menstrual cambia a lo largo de tu vida? No pasamos de repente de tener la regla a los 12 anos a no tenerla más a los 50… es todo un proceso y como criaturas de evolución que somos, nuestro ciclo menstrual también evoluciona con nosotras.

El ciclo menstrual se considera en el mundo de la medicina funcional como el quinto signo vital. Una medida que nos da una indicación de como esta tu nivel de salud general. Como tú temperatura, tu ritmo respiratorio, tu ritmo cardiaco o tu presión arterial. Piénsalo, todos los meses tienes una indicación de como va tu salud. Si lo piensas bien es una pasada… tu ciclo menstrual te puede ayudar a identificar deficiencias nutricionales, infecciones, inflamación e incluso enfermedades. Hace poco escuche un podcast en Fertility Friday en el que una chica contaba su experiencia de como fue su ciclo menstrual el primero que le indico que algo no iba bien con su salud, y gracias a ello pudieron coger una enfermedad autoinmune degenerativa a tiempo… que pasada, ¿no?

Hay muchas cosas que se tienen que dar para que tengas un ciclo menstrual. Y si, todas (o casi todas) tenemos ciclos menstruales, pero ¿cómo sabes si tu ciclo es menstrual sano?

QUE ES EL CICLO MENSTRUAL Y COMO FUNCIONA

TODO COMIENZA EN TU CABEZA, EN TU CEREBRO.

Tenemos dos glándulas en nuestros cerebros que controlan todo nuestro sistema endocrino. Estas son el Hipotálamo y la Hipófisis. Estas dos glándulas se comunican entre sí para enviar los mensajes necesarios a las diferentes partes del cuerpo para que estas hagan su trabajo (puesto de una manera muy simplificada).

El hipotálamo es la glándula maestra, la que toma todas las decisiones a través de la información que recibe de las diferentes partes del cuerpo.

La hipófisis es la que envía y direcciona los mensajes alli donde se necesitan.

Cada ciclo menstrual, tu hipotálamo envía un mensaje a tu hipófisis para que esta produzca la Hormona Estimulante del Folículo (también conocida como FSH) y la Hormona Luteinizante (también conocida como LH). Estas dos hormonas son hormonas cerebrales. Es decir, se producen en el cerebro. Y es la hipófisis a través de estas dos hormonas la que le dice a los ovarios que produzcan nuestras hormonas sexuales, estrógenos y progesterona.

Durante la primera mitad del ciclo menstrual, la hormona estimulante del folículo (FSH) le dice a los ovarios que se preparen para producir un óvulo. Lo hace estimulando el crecimiento y desarrollo de los folículos en los ovarios. Esta primera fase es una fase de crecimiento. Varios folículos comienzan a formarse, y uno terminará siendo el folículo dominante, que terminará rompiéndose y liberando el óvulo durante la ovulación. El estrógeno es la hormona dominante en la primera mitad del ciclo. El estrógeno estimula el engrosamiento del revestimiento uterino (endometrio) para alojar el óvulo que se está generando, en caso de que este sea fertilizado.

Justo antes de la ovulación, se produce un pico en la hormona estimulante del folículo (FSH), seguido de un aumento en la hormona luteinizante (LH), que hace que el folículo dominante libere el óvulo que viajará a través de las trompas de Falopio hacia el útero. Este óvulo es fértil durante 24 horas después de ser liberado. Si el óvulo no es fertilizado en ese momento, envejecerá y ya no podrá ser fertilizado. Los niveles de estrógeno continúan aumentando, engrosando el revestimiento del útero.

El folículo que ha liberado el óvulo crece en la superficie del ovario y crea lo que conocemos como el cuerpo lúteo. Este cuerpo lúteo produce nuestra progesterona. La progesterona es la hormona de la progestacional, y entre otras cosas le indica a nuestro cuerpo que mantenga intactas las paredes del útero de cara a mantener un posible embarazo. El cerebro deja de estimular los ovarios y, por lo tanto, detiene la producción de FSH y LH, asegurándose de que solo un óvulo llegue al útero cada vez, y la progesterona se convierta en la hormona dominante en la segunda mitad del ciclo menstrual. Necesitamos progesterona para que se produzca el embarazo, y la progesterona solo se produce en los ovarios a través del cuerpo lúteo, por lo que debemos ovular en cada ciclo.

Hacia el final de la segunda parte del ciclo (conocida como la fase lútea), si el óvulo no ha sido fecundado, el cuerpo lúteo se reabsorbe, se detiene la producción de progesterona y el revestimiento del útero comenzará a desprenderse, lo que provocará un sangrado menstrual conocido como el período o regla.

El siguiente gráfico muestra todo el ciclo menstrual y la interacción entre las diferentes hormonas que acabo de mencionar.

Ahora que conoces todas las hormonas involucradas en el ciclo menstrual, veamos que es un ciclo, menstrual sano realmente.

COMO ES UN CICLO MENSTRUAL NORMAL

DURACION:

Un ciclo sano tiene lugar cada 25 a 35 días. Sí, soy consciente de que nos han hecho creer que los ciclos saludables eran ciclos de 28 días, pero no, esos 28 días es solo la media, así que no te preocupes si tus ciclos son mas largos o mas cortos. Mas largos de 35 días o más cortos de 25 se consideran ciclos menstruales irregulares.

DOLOR:

No debería haber dolor durante el ciclo menstrual. Algunas mujeres pueden experimentar calambres leves alrededor de la ovulación, e incluso hay mujeres muy sensibles que pueden identificar exactamente cuándo ovulan y de cuál de los dos ovarios. Algunas mujeres también pueden experimentar algunos calambres o dolor de espalda justo antes de su período o durante el mismo, pero nuevamente, el dolor no es normal y es una señal de que algo no está funcionando como debería. Sobre todo, si el dolor es limitante, debilitante y no te permite vivir tu vida diaria normal.

MOCO CERVICAL:

Todas las mujeres producen moco cervical durante todo el ciclo menstrual. Este moco cervical es lo que mantiene vivo al espermatozoide dentro de la vagina y ayuda a que el este nade hasta llegar al óvulo y fertilizarlo. El moco cervical cambia la consistencia a lo largo del ciclo menstrual, comenzando justo después del período, siendo seco y espeso, con una textura pegajosa y como similar al pegamento. Ese tipo de moco cervical no es fértil y tiene un pH muy ácido en el que los espermatozoides no pueden sobrevivir. Literalmente los mata.

A medida que se acerca la ovulación, el estrógeno estimula los cambios en la producción y la consistencia del moco cervical. Lo vuelve más suave y más acuoso, como la clara de huevo. Estos cambios hacen que del moco cervical un entorno donde los espermatozoides no solo puedan sobrevivir, sino que prosperan y se mantienen vivos durante días (¡hasta por 5 días!).

El moco cervical no solo es un signo a tener en cuenta al tratar de concebir, sino que también puede señalarnos otras cosas, como exceso o la falta de estrógeno, la presencia de sobrecrecimiento de bacterias u otros tipos de infecciones. Por ejemplo, las mujeres que toman la píldora no producen moco cervical ya que su producción de estrógenos naturales se detiene con la píldora.

OVULACIÓN:

En un ciclo menstrual saludable, la ovulación siempre ocurre. La ovulación es el evento principal de tu ciclo. Sin la ovulación, no producimos progesterona. La progesterona es una hormona muy calmante, promueve ese estado de calma y relajación. Nos ayuda a sentirnos bien y relajados. La progesterona es opuesta al estrógeno, y contrarresta los efectos del estrógeno. El estrógeno es como el cuento de Ricitos de Oro; Lo necesitamos en las cantidades correctas. Ni muy poco, ni demasiado. Sino lo justo.

Sin la progesterona, el estrógeno se vuelve la hormona dominante y no solo causa muchos síntomas, sino que puede tener un efecto en cascada en otras partes de su cuerpo.

Dicho esto, tener ciclos anovulatorios esporádicos se considera normal en mujeres sanas que menstrúan. Los ciclos anovulatorios consistentes, sin embargo, son una indicación de que hay algo que no va bien y conviene investigar más a fondo.

SINDROME PREMENSTRUAL (SPM):

El síndrome premenstrual es un conjunto de síntomas derivados de la dominancia del estrógeno sobre la progesterona, que puede ser causado por demasiado estrógeno o una progesterona muy baja. Si tu estrógeno y tu progesterona están en equilibrio a lo largo de su ciclo, el dolor, los cambios de humor, la hinchazón y la retención de líquidos, los calambres, la irritabilidad, los dolores de cabeza, la niebla mental y todos los síntomas asociados con el síndrome premenstrual desaparecen. Esto es algo que se puede ver en la prueba DUTCH Test.

Un ciclo saludable no debería venir mostrar síntomas premenstruales.

PERÍODO (REGLA):

Tu período es el sangrado que tienes después de que ha ocurrido la ovulación y no se ha producido la fertilización. El revestimiento del útero comenzará a desprenderse, y eso causará su período. Hay ciertos parámetros que pueden indicarte si tu ciclo menstrual es saludable

  • Duración: El sangrado normal debe durar entre tres y siete días, siendo cinco días el promedio. Sangrados mas cortos o mas largos pueden ser indicación de algún problema que habría que investigar.
  • Pérdida de sangre: La pérdida de sangre total en cada periodo no debe ser superior a 80 ml ni inferior a 25 ml por ciclo. Puede parecer difícil imaginar cuánta sangre hay en 80 ml pero para que te hagas una idea visual, 80ml de sangre equivaldrían a 16 tampones regulares u 8 súper. La pérdida de sangre por encima de 80 ml se considera menorragia o sangrado abundante y puede ser un síntoma de que algo hay más alla, y los pólipos, fibromas y ciclos anovulatorios suele ser las causas más comunes. Sangrados menores de 25 ml se consideran ligeros. Los 25ml serian equivalentes a 5 tampones regulares en toda la regla. La causa más común de los períodos ligeros es la falta de ovulación o los ciclos anovulatorios debido al bajo nivel de estrógenos. Si no hay suficiente estrógeno, los folículos no pueden crecer y desarrollarse como deberían y la ovulación no puede ocurrir. La pregunta sería, ¿por qué sus ovarios no producen suficiente estrógeno?
  • El color debe ser rojo brillante. Es normal ver sangre más oscura al principio y al final del período. La sangre marrón oscura es sangre oxidada, lo que significa que ha estado allí durante mucho tiempo. Notarás que si esperas demasiado para cambiar una compresa. Cualquier color que se vuelva grisáceo puede indicar infección. Los coágulos menores se consideran normales, siempre que sean más pequeños que una moneda de un euro.
  • Dolor: La regla no debería doler. Piénsalo. ¿Te imaginas a las mujeres de las cavernas o a las recolectoras, una vez al mes tiradas en el suelo sin poder moverse inhabilitadas por el dolor? ¡Serias una presa fácil! Básicamente, ¡nos habríamos extinguido!  El dolor menstrual es causado por la liberación de prostaglandinas en el útero. Un desequilibrio entre estrógeno y progesterona puede conducir a niveles más altos de prostaglandinas, por lo tanto, más dolor. Las molestias leves se consideran normales, siempre que no requieran medicamentos o intervención. El dolor limitante y debilitante nunca es normal, y es otra posta de que hay algo que no está bien.

SANGRADO ENTRE PERÍODOS:

El manchado leve en el día de la ovulación puede ser normal y es causado por una pequeña disminución en el estrógeno. Es más común en mujeres cuyos niveles de estrógeno ya son bajos en general, pero aún así, se considera normal.

Estas son las principales cosas que debes evaluar de cara a saber si tienes ciclos saludables o no. Si notas ciclos más largos e irregulares, dolor, ausencia de moco cervical, tienes síndrome premenstrual, no ovulas regularmente o tus períodos no son normales, entonces ahora sabes que es hora de investigar más a fondo y buscar respuestas.

La primera línea de acción que suelo tomar con mis clientas es hacer un seguimiento de sus ciclos. Me encanta esta herramienta. E incluso sin haber comenzado yo misma a hacerlo hace mucho tiempo, ya me ha ayudado de innumerables maneras. El seguimiento del ciclo, implica medir consistentemente (a diario) tu temperatura basal y tu moco cervical, y anotar síntomas, emociones y sentimientos, cada uno de los días. Se trata de una gran herramienta para establecer patrones y establecer conexiones que pueden ayudarte a identificar problemas y condiciones más profundas.

En mi próximo artículo, te contaré todo sobre el seguimiento del ciclo.

Sabes que las distintas hormonas que se dan a lo largo de tu ciclo menstrual tienen un efecto especifico en como te sientes, que sientes y como actúas, y que puedes sincronizarte con ellas. Es como sacarle partido a tu ciclo convirtiéndolo en una especia de super poderes. Si te interesa tengo una serie entera de como sincronizarte con tu ciclo menstrual. ¡Te dejo los links abajo!

Conoce tu ciclo

Fase Folicular (comete el mundo)

Fase Ovulatoria (tu fase más sexy)

Fase Lútea (siéntate y relájate)

Fase Menstrual (mímate un poco)

Si crees que es momento de investigar más a fondo pero no sabes por donde empezar, yo siempre digo que es mejor probar que adivinar. En mis consultas utilizo test funcionales hormonales como el DUTCH Test, y otros como el GI MAP para salud digestiva, el HTMA para Balance Mineral y Spectracell para deficiencias nutricionales entre otros. Puedes acceder a mis programas a través de este link o yendo a la sección de Mis Programas, y también puedes agendar una Sesión de Inicial de Evaluacion conmigo para orientarte por donde empezar, sólo tienes que clicar en este LINK.

¿Quieres saber cuál es el paso #1 que debes tomar para Equilibrar tus Hormonas, Regular tus Ciclos y Aumentar tu Fertilidad?

Welcome to the Wellness Coaching Solutions Community! Please make sure to check your inbox, you will be getting my ebook and more news soon!

Pin It on Pinterest

Share This