¿Sabías que producimos más de un tipo de estrógeno? 🧐

 ¿Sabías que cada uno de ellos tiene un papel y desarrolla una función diferente? 🧐

¿Sabías que se producen en sitios distintos? 🧐

¿Y sabías que todos tus estrógenos se forman a partir de tus andrógenos, i.e. testosterona y androstenediona? 🧐

Probablemente no lo sabías, o tal vez sí… yo te aseguro que no tenía ni idea de esto hasta que no empecé a indagar y a estudiar…

Pero, ¿por qué es importante?

Pues porque no todos los tipos de estrógenos son iguales. Y cuando se trata de fertilidad, queremos saber si estamos produciendo las cantidades adecuadas del tipo correcto de estrógeno. Y, por supuesto, como hablamos la semana pasada en el articulo Metabolismo del Estrógeno, si estamos metabolizando ese estrógeno que producimos a través de las vías adecuadas.

Así que hoy vamos a hablar de los diferentes tipos de estrógeno que tenemos.

Tipos de estrógenos naturales

ESTRADIOL (E2):

Si estás tratando de concebir y llevas tiempo queriendo quedarte embarazada, probablemente hayas escuchado a tu médico hablar sobre el estradiol o al menos, seguramente los has visto en tus análisis de sangre. Porque el estradiol es el estrógeno principal en las mujeres premenopáusicas, esto significa que el estradiol debe ser el tipo de estrógeno que queremos producir si estamos en edad fértil.

El estradiol es el más potente de los estrógenos y se produce en los ovarios.

El estradiol fluctúa con el ciclo menstrual, siendo más bajo en la fase menstrual, y aumentando a medida que avanzamos en la fase folicular. Cuando tus folículos crecen y se desarrollan, producen más y más estradiol. Cuando el estrógeno alcanza un cierto nivel, tu cerebro le dice a tu pituitaria que libere una gran cantidad de la hormona luteinizante (LH). El conocido pico de LH, que hará que se libere el óvulo del folículo dominante.

El estradiol disminuye significativamente a medida que envejecemos y disminuye nuestra producción ovárica.

Los hombres también producen estradiol, aunque no en cantidades significativas, y en su caso, son los testículos son la fuente principal.

ESTRONA (E1):

La estrona es el segundo estrógeno más potente después del estradiol.

La estrona se produce en las glándulas suprarrenales, pero también se puede producir a partir del estradiol o en tejido graso. El tejido graso también es una glándula endocrina, por eso es muy común ver altos niveles de estrógenos en personas obesas o con sobrepeso y en las conocidas como flaqui-gordas o gordi-flacas, que son aparentemente delgados, pero tienen una acumulación de grasa en la zona abdominal.

Este es el estrógeno circulante predominante en mujeres posmenopáusicas. Como hemos visto antes, a medida que envejecemos, la producción de estrógeno de nuestros ovarios disminuye hasta que ya no producen hormonas y entramos en la menopausia. En este momento hormonal, son tus glándulas suprarrenales las que toman el control del poco estrógeno restante que producimos estos años.

Este es también el principal estrógeno producido en los hombres.

ESTRIOL (E3):

El estriol es el estrógeno menos potente de los tres. Se sabe que es hasta 80 veces más débil.

El estriol es el estrógeno principal en las mujeres embarazadas, y por tanto, podemos esperar ver niveles bajos tanto en mujeres no embarazadas como en hombres. Esto significa que, si vemos niveles altos de estriol en hombres o en una mujer que no está embarazada, es una pista de que algo más está fallando (¡muy probablemente haya inflamación!).

Existe un cuarto tipo de estrógeno, llamado Estetrol (E4), que también se produce solo en mujeres embarazadas.

Algunos de estos estrógenos pueden inter-convertirse según sea necesario. El estradiol se convierte en estrona y viceversa. La estrona y el estradiol también pueden convertirse en estriol, pero el estriol no puede volver a convertirse de vuelta en ninguno de los anteriores.

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¿Cómo mantener los estrógenos a raya?

Cuando observamos los niveles de estrógeno, observamos 2 cosas diferentes: la cantidad de cada tipo y cómo se metaboliza.

¿Cuáles son las diferentes cosas o factores que pueden interrumpir la producción de estrógenos?

Bueno, son unos pocos. Pero estas son las razones más comunes por las que su estrógeno puede estar fuera de control (ya sea demasiado alto o demasiado bajo) y las que veo con más frecuencia en mis clientes:

  • Colesterol bajo: Sí, nuestras hormonas sexuales están hechas de colesterol. Siempre se nos ha dicho que es bueno tener el colesterol bajo. De hecho, cuanto más bajo mejor. Ahora sabemos que eso no es así. Tener el colesterol bajo afectará la producción de hormonas a todos los niveles, lo que conducirá a niveles bajos de estrógeno.
  • Dietas bajas en grasas: Más de lo mismo. Las grasas (buenas) no son tu enemigo. Necesitamos grasas para generar hormonas.
  • Grasa corporal demasiado baja: Igualmente relacionado con los dos anteriores. Cuando el porcentaje de grasa corporal desciende demasiado, tu cuerpo recibe la señal de que está bajo estrés y no es seguro reproducirse, lo que conducirá a una menor producción de hormonas sexuales, incluso interrumpiendo el ciclo menstrual (conocido como amenorrea hipotalámica).
  • Estrés crónico: Tal como se explicó anteriormente y también os contaba con más detalle esto en mi artículo, La Conexión entre estrés a la fertilidad. El estrés activa el sistema simpático, el modo de “lucha o la huida”. En este estado en el que domina el sistema nervioso simpático, tu cuerpo dará prioridad a todos los recursos que necesita para sobrevivir, y la reproducción no está en la lista de funciones principales cuando una está en peligro. Por lo tanto, no se prioriza la producción de hormonas sexuales.
  • Deficiencias nutricionales: Las hormonas necesitan nutrientes y cofactores para producirse (B12, B9, B6, vitamina D y magnesio, entre otros). Pero también necesitan nutrientes y cofactores para ser metabolizados. Las deficiencias de nutrientes pueden provocar una interrupción de la producción de hormonas. La malnutrición o desnutrición severa también pueden ser identificadas como estrés por el cuerpo. Las deficiencias de nutrientes pueden provenir de la falta de nutrientes en la dieta, de un bajo nivel de ácido estomacal, de la producción insuficiente de enzimas digestivas, de infecciones de patógenos y del intestino permeable.
  • Mala alimentación, hábitos de vida poco saludables y sensibilidades alimentarias: Todos ellos pueden contribuir y a la vez crear inflamación en el cuerpo, que nuevamente es un factor de estrés.
  • Problemas con la eliminación: Una función digestiva comprometida puede afectar la forma en que metabolizamos y excretamos nuestro estrógeno. El estreñimiento y las dietas bajas en fibra pueden hacer que nuestro estrógeno recircule de nuevo en su forma activa en lugar de eliminarlo, lo que contribuye a niveles más altos de estrógeno.
  • Andrógenos altos: Como hemos visto antes, producimos nuestro estrógeno a partir de nuestros andrógenos (androstenediona y testosterona) a través de un proceso llamado aromatización. Tener niveles de andrógenos más elevados pueden conducir a niveles más altos de estrógeno.
  • Hígado lento, congestionado y mala o deficiente producción de bilis: Nuestras hormonas se metabolizan en el hígado y necesitamos bilis para desintoxicarlas adecuadamente. Si tu hígado no funciona bien por alguna razón, es posible que no metabolices correctamente tus hormonas, entre ellas el estrógeno, lo que llevaría a niveles de estrógeno más altos y dañinos.
  • Inflamación: La inflamación aumenta la aromatización, que es la forma en que convertimos los andrógenos en estrógenos, lo que puede conducir a niveles más altos de estrógenos.
  • Obesidad: El tejido adiposo es una glándula endocrina y también secreta estrógenos. Es por eso que las personas obesas y con sobrepeso (tanto hombres como mujeres) tienden a tener niveles más altos de estrógeno.
  • Y por supuesto, y como hemos comentado varias veces antes, la ausencia de ovulación

Una vez más, realizar un análisis de sangre hormonal te proporcionará información sobre la cantidad de hormonas que estás produciendo, pero no te va a dar información sobre como de bien las estás metabolizando ni ninguna pista sobre el cual puede ser el origen del problema.

Por eso me encanta trabajar con el DUTCH Test, una prueba super fácil de hacer (ya que solo consiste en hacer pipí en unas tiras, cuatro veces en un mismo día y dejarlas secar 24h) y que además haces desde casa. Esta es la única prueba en este momento que proporciona toda la información sobre sus metabolitos hormonales. Es una prueba increíble que realizo en todas mis clientas de fertilidad, independientemente de si se están preparándose para ser mamás en el futuro o si ya están actualmente lidiando con problemas de fertilidad.

Si este es el momento de investigar más y quieres saber por dónde empezar, lo primero es utilizar test funcionales. En mi consulta utilizo el DUTCH Test para las hormonas, el GI MAP para la salud intestinal, SpectraCell y Ácidos Orgánicos para saber el estado nutricional y el HTMA para ver el equilibrio de mineral con mis clientas. Trabajo con dos programas exclusivos: Recupera tu Fertilidad y Trimestre Cero. Si estás interesada en ver cómo trabajo y si podríamos trabajar juntas, agenda una Primera sesión de sesión conmigo haciendo clic aquí.

Beatriz

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